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Monthly Archives: septiembre 2008

acabo de entrar en la tierra imaginaria del Do-Do,
tu me alimentas a través de las rejas,
siempre en la misma postura,
nada es incómodo.

intento escapar de tus manos,
se extienden como tentáculos
buscando la cima,
dónde habitan los pájaros negros
y a su lado mi amargura.

aquí abajo se sigue con el tráfico,
más lento si cabe.

mi boca, flores de plástico
preparado para perder.

la vida, sin fin ni futuro,
voluntario a ciegas en un paraíso de leche blanca,
un océano blanco,
a tu lado, estar de pie.

[La Luna se a acostado con todos nosotros]

fiebre fría,
negra como ella sola.

bombillas que explotan al paso,
opera ardiendo.

universo que gira imberbe,
recién nacido

[¿recuerdas como empezó todo?]

colores de gama de ópalo,
y todo lo que tú quieras ver.

andar a pasos de zig-zag,
disolverte en cristales,
poder con todo.

mis brazos,
tus brazos…
rozar tus pechos,
mi mano,
mis dedos…

nunca brillarás tanto, nena,
y el cielo no sabrá jamás
del infierno.

el placer aniquiló todos los males,

[sentir el vuelo]

nubes de polvo,
“follar” es la reina de las palabras.

un planeta en equilibrio
sobre otro más pequeño,
reventando la gravedad del asunto.

levedad, esa es la palabra.

cuando las estrellas de tu pecho,
alguien las extraiga,
me pregunto yo,
¿a quién mandarán para reponerlas?

[de repente alguien proyecta una imagen de su cara,
la de ella, espejo cristalino,
sobre una sábana tan blanca que duele mirarla durante muchos segundos]

dos buitres se asoman por la cornisa en la cual
se unen los dos extremos de la cuerda imaginaria
que rodea nuestro planeta. saben esperar, tienen paciencia.

[los dioses son ventanas de metacrilato verde
llenas de arañazos, ojos por nubes]

cuando a las escasas motas blanquecinas que te queden por piel,
se las coma la madera,
pregunto,
¿quién será tu guía al otro lado?

[el sol se disuelve entre dos piedras y
deja sitio a la noche más arrugada.
la muerte hace muy bien su trabajo]