…y crees que estás atrapado
en una matriz de mujer,
tan fina como una película
de gota
de lluvia,
[en fotos, recuerdos del dos mil y algo]
asfixia,
llena.
tiendes los brazos,
y te dejas llevar por
uno, o dos, y hasta tres pinchazos,
(y es aquí cuando
los espasmos
no te dejan dormir, la parte divertida.)
[el corazón ni lo notas, no te dice que se trae entre manos]
.
.
.
así que :
bendice al hombre
bendice al niño
de mi vientre, mi sangre,
de mi tripa, mi madre.
.
.
.
guardo hasta la última gota de daño,
en tarros de cristal,
sin etiqueta.
nadie te va a ayudar.
juzgar, juzgar, juzgar.
.
pa’ los restos